Mentoring para la implantación de la Disciplina Positiva en centros educativos
Un acompañamiento estructurado para convertir la Disciplina Positiva en cultura educativa
MENTORÍA Y ACOMPAÑAMIENTO
La implantación de la Disciplina Positiva en un centro educativo requiere algo más que formación puntual.
Necesita tiempo, coherencia, acompañamiento y adaptación a la realidad concreta de cada comunidad educativa.
Por eso ofrecemos un servicio de mentoring y acompañamiento a centros, orientado a integrar la Disciplina Positiva como estilo educativo compartido, de forma progresiva, realista y sostenible en el tiempo.

MENTORÍA
¿En qué consiste el mentoring en Disciplina Positiva?
El mentoring es un proceso de acompañamiento continuado que combina:
Formación práctica al claustro.
Acompañamiento al equipo directivo.
Espacios de reflexión y seguimiento.
Apoyo en la aplicación real en el aula y en el centro.
No se trata de aplicar un modelo cerrado, sino de construir juntos un camino propio, alineado con los valores, necesidades y contexto del centro.
ACOMPAÑAMIENTO
¿A quién va dirigido este acompañamiento?

Centros educativos que…
- Desean mejorar la convivencia de forma profunda y sostenida.
- Buscan un enfoque educativo común para todo el claustro.
- Quieren pasar de acciones puntuales a un cambio de cultura.
- Necesitan acompañamiento en procesos de transformación educativa.
- Apuestan por una educación basada en el respeto mutuo y la firmeza amable.

Equipos directivos que…
- Lideran procesos de cambio pedagógico.
- Necesitan apoyo en la toma de decisiones.
- Quieren cuidar al profesorado y fortalecer el equipo.
- Buscan coherencia entre discurso educativo y práctica diaria.

Claustros y equipos docentes que…
- Quieren sentirse acompañados en la aplicación práctica.
- Necesitan espacios seguros para compartir dificultades y aprendizajes.
- Buscan herramientas realistas para el aula y la convivencia diaria.
CAMBIOS NOTABLES
¿Qué cambios observan los centros que realizan este proceso?
Mejora progresiva y sostenida de la convivencia.
Profesorado más seguro y acompañado en su práctica.
Mayor coherencia educativa entre etapas y profesionales.
Equipos directivos más conscientes y cohesionados.
Un lenguaje común basado en respeto, responsabilidad y cooperación.
Un modelo educativo compartido y sostenible en el tiempo.
REALIDAD
Una mirada realista sobre el cambio
Implantar la Disciplina Positiva no es inmediato ni lineal. Requiere tiempo, acompañamiento y compromiso, pero cuando se trabaja de forma sistemática y continuada, los cambios son profundos y duraderos.
"La educación no es un proceso rápido ni automático; es el resultado de una guía constante, coherente y respetuosa que, con el tiempo, transforma la conducta y fortalece la responsabilidad. – Rudolf Dreikurs"
¿Estáis valorando implantar la Disciplina Positiva como estilo educativo en vuestro centro?
Os acompañamos en este proceso con una mirada cercana, profesional y respetuosa con vuestra realidad.


